Recordando lo visto en el curso anterior, señalamos que el Lenguaje es, desde el punto de vista funcional, una actividad altamente compleja, por medio de la cual se establece la comunicación.  Dentro de los tipos de comunicación, la hablada es la más común y básica, siendo igualmente reciproca y bilateral a la vez que es heterogénea dada su gran riqueza sociocultural.

   De las formas de expresión más conocidas, destacan la exposición (y el discurso expositivo), la reflexión (como ejercicio abstracto), el diálogo, el Monologo con todas sus variantes (narrativo, interior, dramático, cómico), el Informe y sus diversas formalidades, las Fichas (Bibliográficas, Textuales, de Resumen, de estudio), la reseña, la recensión y el artículo informativo y finalmente el aviso y la revista.  Continuando con las formas de elocución, deben mencionarse el comentario y la crítica, los cuales cumplen funciones especificas.  

     La comunicación es uno de los hechos sociales más conocidos que existen, y esta se manifiesta a través de señas, gestos, sonidos guturales, dibujos o grabados y la palabra escrita, entre otras.  De estas manifestaciones, la primera fue el dibujo de símbolos tallados sobre piedra según los estudios arqueológicos realizados. 

     Con el desarrollo del intelecto humano, los dibujos dejan a un lado el realismo y se enfocan más en el mensaje que representan, naciendo la escritura jeroglífica, la cual mezcla figuras y símbolos que son grabadas en piedras y monumentos.  Se desarrollan igualmente la lengua y el habla, como fenómenos importantes del proceso comunicativo, además de que se definen otros elementos dentro del mismo, tales como Emisor, Receptor y el Mensaje.